
La estudiante de enfermería Noriko Quezada falleció la mañana de este sábado después de ser atacada a balazos frente al hospital del IMSS en Veracruz, México.

La joven Quezada, de 21 años, murió en terapia intensiva después de horas de intensivos esfuerzos médicos.

Los familiares de la víctima han identificado a dos sospechosos, Gregorio Michel y Sebastián Hernández, quienes eran ex parejas de la joven y trabajaban en el mismo hospital.

Según los testimonios, Michel acosaba y amenazaba a Noriko de manera constante. A pesar de contar con una orden de restricción que le prohibía acercarse a ella, el acoso y las agresiones persistieron.

Sebastián es otro de los sospechosos en el caso. Sus familiares lo identificaban como el novio actual de la víctima, aunque no están seguros si todavía mantenían la relación. Sebastián también trabajaba en el hospital de Coatzacoalcos y, recientemente, solicitó una semana de vacaciones.

Sebastián es otro de los sospechosos en el caso. Sus familiares lo identificaban como el novio actual de la víctima, aunque no están seguros si todavía mantenían la relación. Sebastián también trabajaba en el hospital de Coatzacoalcos y, recientemente, solicitó una semana de vacaciones.

Además, hace un año, Sebastián, el exnovio de Nuriko, fue implicado en un incidente en el que quemó el automóvil del entonces novio de la enfermera, Gregorio Paredes, aparentemente por celos, frente al Seguro Social de Coatzacoalcos, Veracruz.

La Fiscalía General del Estado (FGE) ha iniciado una carpeta de investigación. Su titular, Verónica Hernández, ha asegurado que no habrá impunidad y que las autoridades ministeriales están trabajando para dar con el paradero de los responsables.

“No es justo que le hayan truncado su sueño. Ella quería ser enfermera y era muy buena. Muchos pacientes le llevaban refrescos, jugos; incluso, un paciente le regaló una niña de plumines. Era muy buena”, expresó Lizzet Ruiz, madre de Noriko Dallana.

La familia de la víctima ha organizado una marcha pacífica para exigir que el caso de la joven enfermera no quede impune y que las autoridades capturen a los presuntos asesinos.

Hasta el momento, la policía federal de México no ha logrado dar con el paradero de los presuntos asesinos de la joven Noriko Quezada.