La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, delineó los avances del sistema de Autobuses Ulúa como parte de una estrategia más amplia para reorganizar el transporte público sin alterar la vida cotidiana de usuarios y trabajadores. Desde su perspectiva, el interés mostrado por los operadores refleja que el proyecto no solo es viable, sino que responde a una demanda histórica de certeza laboral y orden administrativo.
La mandataria explicó que la convocatoria lanzada por su gobierno logró atraer a decenas de choferes dispuestos a integrarse al nuevo esquema, un dato que calificó como alentador en una etapa clave de transición. Subrayó que Ulúa no sustituye abruptamente al modelo actual, sino que se construye como una empresa estatal que convivirá con los concesionarios existentes, evitando rupturas o conflictos innecesarios.
Nahle García fue enfática al señalar que el nacimiento de Ulúa no implicará cambios en las condiciones que ya conocen los usuarios: las rutas permanecerán intactas, las tarifas no sufrirán modificaciones y los salarios de los operadores se respetarán. Esta estabilidad, afirmó, es resultado de un proceso basado en el diálogo y en principios de justicia social, donde se ha escuchado a todas las partes involucradas.
Uno de los temas que más atención ha generado es el costo del pasaje. Al respecto, la gobernadora precisó que no se contempla ningún incremento en la zona conurbada donde operará el sistema Ulúa. Aclaró que los ajustes registrados en otros municipios obedecen a dinámicas locales y no guardan relación con este proyecto. En caso de detectarse irregularidades, advirtió, el gobierno estatal intervendrá.
Finalmente, Nahle adelantó que la experiencia de Ulúa servirá como referencia para evaluar esquemas similares en otros municipios del estado. En lugares como Coatzacoalcos, dijo, se analiza la mejor fórmula para mejorar la movilidad urbana sin afectar a la ciudadanía, priorizando siempre el interés público sobre cualquier otro factor.