
Con el corazón lleno de emociones encontradas, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció el inicio de lo que podría considerarse como la cuenta regresiva de su mandato, marcada por una gira que él mismo ha denominado como “La Gira del Adiós y del Silencio”.
Aunque no lo expresó de manera directa, el mandatario mexicano reveló que emprenderá recorridos por todo el país, aparentemente enfocados en supervisar obras de gran impacto social que se están llevando a cabo en las 32 entidades federativas. Sin embargo, tras sus palabras se esconde un sentido de despedida que no pasa desapercibido para quienes han seguido de cerca su administración.
Con un nudo en la garganta, López Obrador aseguró que no tiene intención de violar las leyes electorales y, por tanto, no encabezará actos masivos durante su gira. En lugar de ello, se dedicará a la supervisión de obras, sin mantener contacto con los ciudadanos ni realizar reuniones públicas, limitándose a encuentros de trabajo destinados a la supervisión de los proyectos en curso.

“Voy a estar en donde se están construyendo puentes, caminos, hospitales, acueductos, y por supuesto, en los tramos del Tren Maya. A eso voy a dedicarme y voy a recorrer todo el país”, expresó con un tono nostálgico el presidente.
Este anuncio llega en vísperas del inicio de la veda electoral, que comenzará el próximo 1 de marzo y se extenderá hasta el 2 de junio de 2024. Durante este periodo, todas las autoridades de los niveles municipal, estatal y federal tendrán prohibido realizar actividades que puedan influir en las elecciones presidenciales y gubernamentales que se llevarán a cabo.
Entre las restricciones, se incluye la suspensión de actos públicos y la entrega de apoyos económicos que pudieran incidir en la decisión de la ciudadanía. Ante esto, el gobierno mexicano ha adelantado la entrega de pensiones y otros apoyos sociales para evitar cualquier interferencia en el proceso electoral.
Con un espíritu de despedida y un compromiso firme, el presidente López Obrador se prepara para concluir su mandato, dejando un legado de obras sociales y un mensaje de continuidad para el próximo gobierno, con el objetivo claro de finalizar todas las obras iniciadas durante su administración.
Es un momento cargado de emotividad y significado para el pueblo mexicano, que se prepara para despedir a uno de los líderes más emblemáticos de su historia reciente.