
Nueva York, Estados Unidos . – El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha lanzado una alerta sobre la ralentización “sin precedentes” del progreso humano a nivel mundial. Según su informe, el desarrollo humano está experimentando una recuperación “inesperadamente débil” tras la pandemia de COVID-19, con un crecimiento global inferior al registrado desde 1990, excluyendo los años 2020 y 2021.
La desigualdad entre países con Índice de Desarrollo Humano (IDH) bajo y muy alto ha vuelto a aumentar por cuarto año consecutivo, lo que agrava la situación. Los expertos del PNUD señalan que las razones detrás de esta desaceleración no están claras, pero podrían estar relacionadas con la crisis del COVID-19 y la disminución de la esperanza de vida al nacer, así como con el aumento de conflictos globales que han frenado la recuperación económica y social.
En este contexto, el PNUD defiende la inteligencia artificial (IA) como una herramienta clave para impulsar el desarrollo humano y potenciar las capacidades humanas. La IA puede ser beneficiosa en ámbitos como la predicción meteorológica, la respuesta a crisis, la medicina y la optimización de recursos en la agricultura. Además, puede mejorar el rendimiento de los nuevos empleados en centros de llamadas y acelerar tareas como la redacción y el desarrollo de software.
Sin embargo, el PNUD advierte que existen barreras significativas que impiden que los países en desarrollo puedan beneficiarse de la IA, como los recortes en financiación. “Un mundo dividido por la IA se convertirá en un mundo mucho más inestable y desigual”, enfatizó Achim Steiner, administrador del PNUD.
Para evitar el reemplazo prematuro de trabajadores por la IA, el PNUD subraya la necesidad de promulgar políticas e incentivos que fomenten la colaboración entre personas y máquinas. Según el informe, los sistemas de IA dependen en gran medida del trabajo humano en toda la cadena de suministro, lo que lleva a que surjan nuevas oportunidades de empleo. La clave está en combinar el trabajo humano con la tecnología para impulsar el desarrollo humano y reducir la desigualdad.
La desaceleración del desarrollo humano es un desafío global que requiere una respuesta inmediata. La IA puede ser una herramienta poderosa para impulsar el progreso humano, pero es fundamental que se aborden los desafíos y las barreras que impiden que los países en desarrollo puedan beneficiarse de esta tecnología. La colaboración entre personas y máquinas puede ser la clave para reducir la desigualdad y impulsar el desarrollo humano a nivel mundial.