La detención del depuesto Presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas especiales de Estados Unidos ha representado un golpe significativo a la reputación del servicio de inteligencia de Cuba, considerado durante décadas uno de los más sofisticados del mundo, informó The Wall Street Journal.
Durante años, los servicios de inteligencia cubanos se habían destacado por su capacidad para frustrar complots contra líderes aliados, infiltrar redes de adversarios y proteger a figuras clave del socialismo en Latinoamérica y África. Sin embargo, la operación estadounidense en Caracas, que culminó con la captura de Maduro y la de su esposa, expuso lo que expertos consideran fallas críticas en la seguridad cubana, señala el periódico.
Según fuentes citadas por el WSJ, alrededor de 140 oficiales cubanos estaban asignados a brindar seguridad y apoyo de inteligencia a Maduro en Venezuela, muchos de ellos veteranos de alto rango. A pesar de ello, la operación estadounidense fue ejecutada con precisión y sin bajas estadounidenses, lo que llevó a analistas a cuestionar la eficacia actual de los servicios cubanos.
Cuba confirmó la muerte de 32 oficiales de su Ejército y agencias de inteligencia durante la operación, lo que llevó al Gobierno de La Habana a declarar dos días de duelo nacional en honor a los fallecidos.
El Presidente cubano Miguel Díaz-Canel describió a los agentes como caídos “en el cumplimiento de su deber”, mientras que Washington celebró la acción como un éxito de inteligencia y militar.
El impacto de la embestida va más allá de lo militar. Expertos citados por el WSJ advierten que la percepción de vulnerabilidad del aparato de inteligencia cubano puede repercutir no solo en su prestigio internacional, sino también en la estabilidad interna del régimen comunista, que depende en gran medida de sus redes de seguridad para mantener el control político en la isla.
La operación, descrita como una de las más complejas y meticulosas realizadas por Estados Unidos en la región, fue posible gracias a meses de trabajo de inteligencia, incluida información proporcionada por fuentes locales. El resultado no solo marca un antes y un después para Venezuela, sino que también plantea dudas sobre la capacidad operativa de los servicios secretos cubanos, considerados durante décadas un referente internacional.