
El cuento de nunca acabar volvió a repetirse en los municipios veracruzanos. Alcaldesas y alcaldes que concluyeron su gestión el pasado 31 de diciembre dejaron tras de sí deudas, oficinas vacías y hasta “llaveadas” las instalaciones, como ocurre en Manlio Fabio Altamirano, donde un adeudo cercano a los 400 mil pesos provocó que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) suspendiera el servicio en el Palacio Municipal.
Este jueves, personal de la CFE realizó el corte de energía eléctrica al edificio del Ayuntamiento debido a un adeudo de 396 mil 976 pesos, correspondiente a los bimestres de noviembre y diciembre de la administración anterior. La falta de pago dejó sin electricidad no solo al Palacio Municipal, sino que también encendió las alarmas sobre el manejo financiero heredado.
Ángel Pino Acosta, director de Alumbrado Público del municipio, confirmó que la actual administración no fue notificada de esta deuda durante el proceso de entrega-recepción y que tampoco se dejó recurso alguno para enfrentarla. “No tenemos recurso como tal para solventar este pago, ni se dejó caja para atender este tipo de compromisos”, señaló en entrevista.
Aunque la CFE notificó a inicios de mes sobre el adeudo, el Ayuntamiento explicó que actualmente no cuenta con recursos disponibles para cubrirlo. Por ahora, el corte solo afecta al Palacio Municipal, ya que el alumbrado público opera con normalidad, evitando afectaciones directas a la ciudadanía.
Para no suspender la atención al público, el Ayuntamiento activó plantas de emergencia. Pino Acosta adelantó que se buscará un acuerdo con la CFE para liquidar el adeudo con recursos federales que se esperan para finales de febrero o principios de marzo.
El funcionario responsabilizó a la administración saliente, encabezada por Ana Lilia, de Morena, mientras que la alcaldesa actual, Juliana Nueva Quirazco, del PT, ya gestiona alternativas para normalizar el servicio. Mientras tanto, el Ayuntamiento asegura que seguirá operando, pese al desorden financiero heredado.