
Álamo, Ver.- La entrega de la rehabilitación integral de la carretera Álamo–Tihuatlán, realizada por la gobernadora Rocío Nahle García, tras una inversión superior a 100 millones de pesos, representa mucho más que la modernización de una vía de comunicación. La obra simboliza la recuperación de una región que en 2025 enfrentó una de las contingencias más severas de los últimos años y confirma la prioridad que el Gobierno de Veracruz ha otorgado al norte de la entidad, pero además la mandataria -cortando el listón inaugural al lado de José Roberto Arenas Martínez, envía un claro men saje político, acerca de quién es, su operador político en al menos 32 municipios de aquella zona.
La carretera, considerada una de las más transitadas de la zona, vuelve a conectar con seguridad a miles de productores, transportistas y familias de una región que constituye el corazón citrícola de México y uno de los principales polos agropecuarios del país. Desde Álamo Temapache se impulsa una actividad económica basada en la producción de naranja, la ganadería y el comercio agrícola, sectores estratégicos para el desarrollo estatal.

En este proceso también ha destacado la coordinación institucional con el alcalde José Roberto “Pepe” Arenas Martínez, cuya administración ha trabajado de manera conjunta con el Gobierno del Estado para atender los daños ocasionados por las inundaciones y acelerar la recuperación de la infraestructura regional. Esa colaboración ha sido visible en diversas acciones emprendidas durante los últimos meses.
La propia gobernadora ha reiterado que fortalecer la conectividad significa impulsar la economía y brindar mejores oportunidades a las familias veracruzanas, una visión que encuentra eco en las autoridades municipales de la región.

En los círculos políticos del norte de Veracruz, la estrecha coordinación entre el gobierno estatal y el Ayuntamiento de Álamo es vista como un factor que ha fortalecido el liderazgo regional de Pepe Arenas. Diversos actores consideran que su capacidad de interlocución podría convertirlo en una voz de peso durante las definiciones políticas rumbo a 2027, particularmente en una amplia zona integrada por municipios del norte del estado, donde el respaldo político y la construcción de acuerdos serán determinantes.