
Raúl Domínguez-Pinto/Firmasmx
Lerdo de Tejada, Veracruz.— Hay decisiones de gobierno que trascienden los comunicados oficiales y se miden, sencillamente, por la tranquilidad que generan en miles de hogares. El acuerdo alcanzado entre el Gobierno de Veracruz y Grupo Porres para mantener abierto el Ingenio San Pedro es, sin duda, uno de esos casos.
Esta noche se confirmó que la factoría de Lerdo de Tejada continuará operando y realizará la próxima zafra, disipando el fantasma del cierre que durante semanas mantuvo en incertidumbre a trabajadores, productores de caña, cortadores, transportistas, proveedores, comerciantes y prestadores de servicios de toda la región. La decisión preserva una actividad económica cuyo impacto alcanza a más de siete mil empleos y familias vinculadas directa e indirectamente con el ingenio, de acuerdo con reportes locales.
Y aquí hay que decirlo con claridad: los laureles políticos de esta operación corresponden, fundamentalmente, a la gobernadora Rocío Nahle García.
Cuando Grupo Porres anunció el pasado 4 de agosto su intención de cerrar la factoría, Nahle no se limitó a lamentar la decisión. Fue personalmente al ingenio, recorrió sus instalaciones, escuchó a los trabajadores, conoció las condiciones de la maquinaria y asumió el problema como un asunto de Estado. El Gobierno de Veracruz informó entonces que la planta contaba con capacidad para continuar operando, aunque requería mantenimiento mayor.
La mandataria incluso puso sobre la mesa una definición política contundente: si los propietarios ya no querían o no podían continuar al frente, había que encontrar la manera de recuperar la operación y preservar la fuente de empleo. Al mismo tiempo, instruyó apoyos alimentarios para trabajadores de planta y eventuales que enfrentaban problemas por la falta de pago.
Nahle convirtió una crisis empresarial en una causa de Veracruz
El mérito de la gobernadora adquiere mayor dimensión porque el cierre anunciado no representaba únicamente la desaparición de una empresa. El Ingenio San Pedro es parte de una cadena productiva que involucra cañeros, cortadores, transportistas, proveedores, comerciantes y prestadores de servicios, particularmente en Lerdo de Tejada, Saltabarranca, Ángel R. Cabada y otras localidades de la región.
El propio Gobierno estatal ha señalado que la factoría cuenta con más de 500 trabajadores de base y eventuales y una plantilla directamente vinculada cercana a mil personas. Durante cada zafra procesa entre 1 y 1.2 millones de toneladas de caña, de las cuales entre 850 mil y 900 mil corresponden a caña bajo contrato uniforme.
Por eso, cuando Nahle García decidió intervenir, no estaba defendiendo solamente una fábrica: estaba defendiendo una economía regional.
Y la gobernadora entendió algo que quizá desde la comodidad de un consejo de administración podía perderse de vista: detrás de cada trabajador, cada productor y cada proveedor existe una familia. Esa es la gran diferencia entre una gobernante que nació en la lucha por la defensa de los trabajadores de Pemex y los empresarios, que solo son socialmente responsables en las millonarias utilidades, pero no en las pérdidas; cuando eso sucede, bajan la cortina y se van por la puerta trasera.
La gestión ante Sheinbaum fue determinante
Otro elemento que debe reconocerse es la capacidad de gestión de gobernadora Nahle García ante la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
La depositaria estatal anunció que llevaría directamente el caso ante la titular del Ejecutivo federal para construir alternativas que permitieran preservar la operación del ingenio. Posteriormente, se informó de la participación de autoridades federales en las negociaciones con Grupo Porres, entre ellos el Secretario de Hacienda y Crédito Público, Edgar Amador Zamora y la titular de la SADER, Columba López.
El resultado de esas gestiones terminó por abrir la puerta al acuerdo que hoy permite confirmar la continuidad del Ingenio San Pedro.
El secretario de Desarrollo Económico y Portuario, Ernesto Pérez Astorga, confirmó que el Gobierno de Veracruz y Grupo Porres alcanzaron un entendimiento para evitar el cierre y garantizar la próxima zafra.
Los detalles del esquema financiero y de las condiciones bajo las cuales continuará operando la factoría serán dados a conocer por la propia mandataria en las próximas horas.
Un triunfo que devuelve el sueño a miles de familias
Durante días, la incertidumbre se apoderó de la región. Hoy, en cambio, miles de trabajadores y productores pueden respirar con mayor tranquilidad.
El caso demuestra que la política puede tener una dimensión distinta cuando existe voluntad para intervenir, negociar y construir soluciones. Rocío Nahle tomó el problema en sus manos cuando todavía parecía difícil encontrar una salida y llevó la discusión desde el ámbito empresarial hasta las más altas instancias gubernamentales.
FirmasMx lo señaló desde el inicio: si el Ingenio San Pedro lograba salvarse, sería por indispensable voluntad política y la sensibilidad de la gobernadora Rocío Nahle.
Hoy esa voluntad tiene un resultado concreto: el ingenio no cierra, la próxima zafra está garantizada y una de las principales fuentes económicas de la región seguirá de pie.
Ésta, léase bien, es una victoria para los trabajadores, para los productores de caña y para las familias que viven alrededor del San Pedro. Y, políticamente, es también uno de los logros más significativos de Rocío Nahle en materia de defensa del empleo y de la economía regional.
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