
Ciudad de México .- En un esfuerzo por resolver los desafíos estructurales que afectan la cadena de suministro de insumos médicos en el país, las autoridades sanitarias alistan una reingeniería completa de sus procesos logísticos. El subsecretario de Salud, Eduardo Clark, confirmó que a finales de noviembre se darán a conocer los dictámenes elaborados por el consejo de especialistas, los cuales detallarán las modificaciones operativas necesarias para dinamizar la distribución de medicamentos e insumos en todo el territorio nacional.
El núcleo del proyecto radica en la transformación operativa de los almacenes de insumos, donde actualmente se concentran diversos cuellos de botella que ralentizan el flujo de insumos hacia las unidades médicas. La propuesta técnica buscará automatizar el control de existencias, simplificar los requerimientos de salida de material y rediseñar los circuitos de transporte para acortar sustancialmente los tiempos de traslado de los fármacos.
Paralelamente, la estrategia contempla la incorporación de infraestructura tecnológica de última generación para dar trazabilidad continua a cada envío. A través de plataformas de monitoreo digital en tiempo real, las autoridades podrán supervisar la ubicación de los cargamentos desde su despacho en los almacenes generales hasta su recepción en la farmacia de cada clínica, asegurando una vigilancia estricta sobre la cadena de custodia de las medicinas.
“La intención es que tengamos a partir de noviembre una idea de las primeras acciones y qué recursos se requieren en términos de desarrollo tecnológico, en términos de inversión en infraestructura tecnológica, de modificación de la operación de los almacenes y las rutas logísticas, para que tengan su primer resultado en territorio en los centros de salud, en los hospitales y en los almacenes a partir de enero”, explicó de forma puntual el funcionario federal.
La meta trazada por las autoridades sanitarias busca que, a partir del inicio del próximo año, las redes de distribución funcionen bajo un modelo predictivo e interconectado. Esta transformación operacional no solo permitirá evitar el desabasto localizado o el desperdicio de insumos por caducidad, sino que optimizará el gasto público al aplicar soluciones tecnológicas avanzadas en beneficio directo de la infraestructura hospitalaria de la nación.