
La arquidiócesis de Xalapa, a través de su vocero José Manuel Suázo Reyes condenó los actos vandálicos, mediante los cuales quemaron la imagen de la Virgen de Guadalupe en el Mercado San José, a unos cuantos metros de la sede de la Secretaría de Seguridad Pública.
“Vivimos tiempos convulsos, tiempos de mucha incertidumbre; las victimas del COVID-19 en nuestro país superan ya los 20 mil y reconocido por la misma autoridad, las cifras reales podrían ser mayores; no sabemos a ciencia cierta cuándo terminará esta tragedia descontrolada; el número de desempleados ha crecido exponencialmente y se reconoce que aumentará el número de pobres en varios millones, en nuestro país; la economía anda muy mal y no falten los discursos encantadores que además de estar lejos de la realidad solo provocan fastidio y molestia social”, expone la jerarquía católica.
En este sentido reflexiona: “En medio de esta difícil realidad, la vida cristiana ofrece al hombre de hoy la significativa experiencia de vivir el encuentro con Dios vivo que da sentido a todo lo que uno hace. La experiencia de sentir la cercanía de Dios es lo que da fortaleza y ahuyenta todo tipo de miedo o de temor”.
“Un peligro que nos acecha actualmente es el de querer huir al compromiso de vivir cristianamente y contaminarse con algunas mentalidades contemporáneas. Como cuando ante situaciones de hostilidad se adopta la posición más cómoda para conducirse por el pensamiento de lo políticamente correcto. Se dice o hace lo que quieren oír o ver los demás; se adopta en definitiva una posición de conveniencia. Un comportamiento como este, es lo que conduce a las personas a negar a Dios y traicionar a los seres humanos”, fustiga el prelado.
La vida divina que se nos ha dado por medio de la gracia y el estilo de vivir cristiano, expone Suázo Reyes, son dones que hay que custodiar continuamente para no perderlos; con tesoros que hay que defender ante cualquier asalto del mal; dones que hay que reconquistar en caso de que se pierdan y de hacer crecer con el ejercicio de una vida virtuosa.
Ilustra que “ante situaciones como estas que pueden causar temor a cualquier creyente Jesús dice en el evangelio: “No TENGAN MIEDO”. El mensaje cristiano será siempre desafiante y provocativo y quien lo vive o lo anuncia será siempre criticado, rechazado o perseguido”.
¿Por qué no hay que tener miedo ni temor a los pobres de este mundo?
El mismo evangelio nos da algunas razones:
En principio ninguna potencia humana puede opacar el éxito que ha tenido la palabra de Dios. La fuerza divina del evangelio nunca podrá ser sofocada o encadenada. Este es el primer motivo por el que un creyente no debe tener miedo. Por otra parte el creyente no debe temer a las persecuciones ni las amenazas de los hombres de este mundo porque Dios lo sostiene con su bondad.
“El señor guerrero está a mi lado por esos mis perseguidores caerán por tierra y no podrán conmigo, dice el profeta Jeremías”. Por último, los creyentes tenemos además esta hermosísima experiencia: Dios está a nuestro lado en todo tipo de circunstancias, no obstante las persecuciones o las insidias del mal”.
¿Qué ocurrió en San José?

La madrugada del 20 de junio de 2020 se llevó a cabo otro acto de profanación religiosa. Unos jóvenes quemaron el altar de la virgen de Guadalupe que se encontraba a la entrada principal del Mercado Alcalde y García, mejor conocido como el Mercado San José.
En este sentido, la Arquidiócesis de Xalapa lamentó y condenó enérgicamente este acto vandálico que ofende la fe de los creyentes católicos. Es muy lamentable que existan estos atentados y que impere prácticamente la ley de la selva.
“Oramos por la conversión de quienes cobijados por las tinieblas de la maldad agreden de esta manera los símbolos religiosos de nuestro pueblo y atentaron contra la imagen de la virgen de Guadalupe, madre de los mexicanos y símbolo religioso que nos da unidad y concordia”, remachó José Luis Suázo.