
Ciudad de México . — La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que esta semana darán inicio las negociaciones entre México y Estados Unidos para alcanzar un acuerdo global en materia de seguridad, comercio y migración. Esta iniciativa fue propuesta por la propia mandataria al expresidente estadounidense Donald Trump en junio pasado.
Desde Palacio Nacional, durante su conferencia matutina, Sheinbaum Pardo detalló que el equipo de alto nivel del Gobierno de México que viajará a Estados Unidos estará encabezado por el titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard.
“Esta semana va un equipo del Gobierno de México a EE.UU. para trabajar este acuerdo global que platicamos en su momento en el G7 con el presidente Trump”, sostuvo la presidenta.
La delegación mexicana, que incluye también a representantes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y la Secretaría de Relaciones Exteriores, tiene previsto iniciar los trabajos este viernes. El objetivo es abordar de manera integral temas cruciales como la seguridad fronteriza, la migración y el comercio.
“Inician estas conversaciones que acordamos con el presidente Trump y por supuesto que vamos a buscar las mejores condiciones para México”, afirmó Sheinbaum, subrayando la importancia estratégica de este diálogo bilateral.
Incertidumbre por Aranceles y la Propuesta Original
Respecto a los recientes anuncios de Trump sobre posibles aranceles al cobre y a las farmacéuticas, la mandataria mexicana se mostró cautelosa y señaló que esperará los comunicados oficiales de la Casa Blanca en los próximos días.
Sheinbaum Pardo explicó que una parte significativa de la exportación de cobre mexicano a Estados Unidos corresponde a chatarra esencial para la industria estadounidense. “Una buena parte de la exportación es porque la necesita la industria y las empresas de EE.UU. para su propia economía”, dijo, resaltando que la imposición de tarifas para “protección” podría afectar los intereses de ambos lados. Situación similar ocurre con el sector farmacéutico.
La propuesta de este “acuerdo global” surgió de una conversación telefónica que Sheinbaum Pardo sostuvo con Donald Trump a mediados de junio. En aquel momento, la presidenta mexicana planteó la necesidad de un pacto que abarcara seguridad, migración y comercio, aclarando que no interferiría con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), sino que lo complementaría.