
Ciudad de México . – El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer los Indicadores de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM) correspondientes a septiembre de 2025, revelando un panorama mixto para el sector.
Con cifras desestacionalizadas, el volumen físico de la producción manufacturera presentó un crecimiento de 0.2% en su comparación mensual, lo cual representa un leve avance para el sector. Sin embargo, otras variables fundamentales relacionadas con la fuerza laboral mostraron retrocesos en el mismo periodo.
El personal ocupado total en la industria descendió 0.1% a tasa mensual, afectando principalmente al personal no dependiente, cuya contratación retrocedió un fuerte 2.0%. En contraste, el personal dependiente de la razón social se mantuvo, con los obreros sin variación y un ligero incremento de 0.1% en empleados administrativos.
Las horas trabajadas por el personal ocupado total también disminuyeron 0.4% respecto a agosto. De manera desagregada, las horas trabajadas por el personal no dependiente bajaron 3.0%, mientras que las del personal dependiente lo hicieron en 0.3%.
En el aspecto salarial, las remuneraciones medias reales pagadas, ajustadas por el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), decrecieron 0.9% a tasa mensual.
El personal dependiente sufrió una caída del 1.2%, afectando tanto a salarios de obreros (-0.9%) como a sueldos de empleados administrativos (-0.7%), con una notable disminución del 1.9% en prestaciones sociales y utilidades. El único aumento en este rubro se registró en las remuneraciones del personal no dependiente, que subieron 1.6%.
Al hacer una comparación anual de septiembre de 2025 contra septiembre de 2024, la tendencia de la industria manufacturera es de contracción: la producción cayó 2.0%, el personal ocupado descendió 2.6% y las horas trabajadas lo hicieron en 3.3%.
A pesar de estas caídas generalizadas en actividad y empleo, las remuneraciones medias reales anuales mostraron un incremento significativo del 3.7%, sugiriendo una mejora en el poder adquisitivo de los trabajadores que se mantuvieron en el sector.