
- Una nueva investigación de Reporte Índigo, realizada por Daniel Flores y Fernando Rossel, revela que el mercado de reconocimientos honoríficos sin valor académico permanece intacto un año después de haber sido exhibido públicamente.
Ciudad de México. – Un año después de exhibir la existencia de un lucrativo mercado dedicado a la venta de Doctorados Honoris Causa sin respaldo académico, Reporte Índigo volvió a investigar el fenómeno y confirmó que el negocio continúa operando con total normalidad en México.
La investigación periodística, elaborada por Daniel Flores y Fernando Rossel, documenta que diversas organizaciones privadas siguen comercializando esta distinción honorífica mediante ceremonias solemnes y protocolos que buscan otorgarle legitimidad, aunque en realidad basta con realizar un pago para obtener el reconocimiento.
Doctorados Honoris Causa por 35 mil pesos
Como parte del trabajo periodístico, Fernando Rossel relata en primera persona cómo logró obtener un Doctor Honoris Causa pagando 35 mil pesos a la Organización Mundial de Líderes (OMLID).
Según el reportaje, el único requisito consistió en cubrir el monto solicitado y entregar una breve semblanza profesional, sin que existiera evaluación académica, revisión por especialistas o acreditación de méritos excepcionales.
La ceremonia de investidura se realizó en un salón del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), donde otras personas recibieron la misma distinción.
Más de 30 organizaciones ofrecen estos reconocimientos
La Unidad de Investigación de Reporte Índigo identificó más de 30 instituciones privadas y organizaciones civiles que actualmente ofrecen Doctorados Honoris Causa a distintos perfiles, entre ellos:
- Empresarios.
- Funcionarios públicos.
- Influencers.
- Líderes religiosos.
- Artistas.
- Profesionistas.
De acuerdo con la investigación, este mercado paralelo ha convertido uno de los mayores reconocimientos honoríficos en un producto comercial disponible para quien pueda pagarlo.
Universidades reconocidas mantienen procesos estrictos
El reportaje establece una clara diferencia entre estas organizaciones privadas y las universidades con reconocimiento nacional e internacional.
Mientras las instituciones de educación superior otorgan el Doctor Honoris Causa únicamente a personas con trayectorias extraordinarias en la ciencia, la cultura, la educación, el arte o el servicio público, las agrupaciones investigadas presuntamente entregan la distinción sin procesos académicos de evaluación.
Esta práctica, advierte Reporte Índigo, contribuye a la pérdida de prestigio de un reconocimiento históricamente reservado para figuras de gran relevancia intelectual y social.
Sin consecuencias legales
Uno de los principales hallazgos de la investigación es que, pese a la exposición pública realizada hace un año, ninguna autoridad ha logrado frenar este esquema de comercialización.
Las ceremonias continúan realizándose públicamente y las organizaciones promocionan sus convocatorias mediante redes sociales, páginas de internet y campañas de difusión dirigidas a potenciales interesados.
El Senado ya analiza posibles medidas
Reporte Índigo adelantó que esta publicación forma parte de una investigación más amplia sobre el denominado “mercado negro” de los Doctorados Honoris Causa.
En las próximas entregas, el medio abordará:
- La opinión de académicos sobre la pérdida de valor de esta distinción.
- Las iniciativas que analizan senadores de distintas fuerzas políticas para regular este tipo de reconocimientos.
- El recuento completo de los tres Doctorados Honoris Causa obtenidos durante la investigación periodística.
- Los nombres de las organizaciones involucradas y los montos cobrados por cada investidura.
Una práctica que genera preocupación
La investigación sostiene que la proliferación de Doctorados Honoris Causa comercializados por organizaciones privadas ya ha encendido alertas entre universidades y legisladores, debido al riesgo de que una distinción concebida para reconocer trayectorias excepcionales termine perdiendo credibilidad ante la opinión pública.
Mientras no exista una regulación específica o mecanismos efectivos de supervisión, el mercado de estos reconocimientos continúa creciendo y ofreciendo prestigio simbólico a cambio de dinero.
Crédito periodístico
Con información de Reporte Índigo.
Investigación de Daniel Flores y Fernando Rossel.