Connect with us

Deportes

España conquista el mundo; el último sueño de Messi se desvanece en Nueva Jersey

Published

on

EAST RUTHERFORD, Nueva Jersey.— El reloj marcaba poco antes de las tres de la tarde cuando el planeta entero pareció detenerse frente al gigantesco estadio de Nueva Jersey. Nunca un partido había concentrado tantos ingredientes: el campeón del mundo defendía su corona, la nueva potencia del fútbol europeo buscaba escribir otra página dorada y Lionel Messi caminaba hacia el que él mismo había insinuado sería el último partido mundialista de su incomparable carrera.

Desde muy temprano, los trenes provenientes de Manhattan llegaban completamente abarrotados. Miles de aficionados descendían en Secaucus Junction y abordaban los convoyes especiales rumbo al estadio. Otros cruzaban el Hudson en ferris y autobuses. Las camisetas albicelestes dominaban las calles de Times Square desde la madrugada, aunque poco a poco el rojo intenso de España comenzó a equilibrar el paisaje.

Las inmediaciones del inmueble parecían un carnaval.

Argentinos cantando “Muchachos…” abrazados con españoles que respondían con “Yo soy español”. Mexicanos, colombianos, japoneses, marroquíes, brasileños y estadounidenses recorrían los alrededores con banderas al cuello, fotografías, tambores y camisetas de todas las selecciones que durante un mes convirtieron Norteamérica en la capital del fútbol.

La seguridad fue extraordinaria. Cientos de agentes federales, policías estatales, unidades caninas, helicópteros y francotiradores vigilaban el evento considerado de máxima prioridad para Estados Unidos. Las revisiones retrasaron durante horas el ingreso de miles de aficionados.

Dentro del estadio, el espectáculo fue monumental.

Por primera vez en la historia de los Mundiales se realizó un espectáculo de medio tiempo al estilo del Super Bowl. Madonna, Shakira, BTS, Justin Bieber, Chris Martin y otros artistas transformaron la cancha en un gigantesco escenario que durante algunos minutos sustituyó al césped por luces, plataformas móviles y pantallas monumentales.

En los palcos aparecieron jefes de Estado, como la radiante presidenta de México Claudia Sheinbaum, invitada exprofesamente por el presidente de EU, Donald Trump, celebridades del cine, músicos, exfutbolistas y dirigentes deportivos. El ingreso del presidente estadounidense Donald Trump junto al presidente de FIFA, Gianni Infantino, provocó una mezcla de aplausos y abucheos antes de la ceremonia de premiación.

Pero cuando sonó el silbatazo inicial desaparecieron las cámaras, la política y el espectáculo.

Sólo quedaron once españoles.

Y once argentinos.

Los primeros minutos fueron un auténtico ajedrez.

España monopolizaba la posesión con paciencia infinita. Rodri distribuía el balón como un director de orquesta mientras Lamine Yamal y Nico Williams abrían la cancha buscando romper el muro albiceleste.

Argentina resistía.

Messi bajaba hasta media cancha para construir las jugadas.

Julián Álvarez perseguía cada balón.

Emiliano “Dibu” Martínez comenzaba su propio recital bajo los tres postes.

El campeón sufría.

España tocaba.

Argentina esperaba.

La primera mitad terminó con una sensación clara: sólo existía un equipo que proponía.

Pero el marcador seguía inmóvil.

El segundo tiempo aumentó la intensidad.

El Dibu volvió a salvar a Argentina en más de una ocasión con atajadas espectaculares.

Los españoles empezaban a desesperarse.

Cada minuto que pasaba alimentaba la esperanza argentina de llegar a los tiempos extras.

Entonces ocurrió el punto de quiebre.

Enzo Fernández vio la tarjeta roja tras una segunda amonestación poco antes del alargue, dejando a la Albiceleste con diez hombres para el desenlace.

España olió sangre.

Los espacios comenzaron a aparecer.

Y en el minuto 106 llegó el instante que quedará grabado para siempre.

Un balón disputado dentro del área quedó vivo.

Nico Williams ganó por arriba.

La pelota cayó frente a Ferran Torres.

El delantero, recién ingresado al campo, remató sin titubear.

La red se movió.

El estadio explotó.

Miles de banderas rojas comenzaron a ondear.

Ferran corrió sin rumbo mientras era perseguido por todos sus compañeros.

El banquillo español invadió la cancha.

Argentina quedó inmóvil.

Había caído el gol que cambiaría la historia.

Los minutos finales fueron de resistencia absoluta.

Los españoles defendieron con el alma.

Argentina buscó el milagro.

Messi intentó fabricar una última obra maestra.

Pero nunca llegó.

El silbatazo final fue un estruendo.

Jugadores españoles llorando abrazados.

Rodri arrodillado mirando al cielo.

La rabia de Argentina estalló. Uno de los seleccionados agredío a un jugador español.

Lamine Yamal convertido, con apenas su juventud, en campeón del mundo.

Del otro lado apareció la imagen que recorrerá el planeta.

Lionel Messi permaneció inmóvil durante varios segundos.

Miró el césped.

Después levantó lentamente la vista hacia las tribunas.

Las lágrimas comenzaron a aparecer.

Sus compañeros intentaban consolarlo mientras miles de aficionados argentinos rompían en llanto.

Era probablemente la despedida mundialista del hombre que marcó una época entera del fútbol.

La premiación mezcló euforia y melancolía.

España recibió las medallas doradas.

Rodri levantó la Copa del Mundo entre una lluvia interminable de confeti rojo y dorado.

La imagen recorrió los cinco continentes, pero en Madrid el festejo fue inolvidable.

Dieciséis años después de Sudáfrica 2010, España volvía a conquistar el planeta y se convertía además en el primer país en ostentar simultáneamente las Copas del Mundo masculina y femenina.

Mientras los fuegos artificiales iluminaban el cielo de Nueva Jersey, miles de aficionados permanecían en sus asientos.

Nadie quería marcharse.

Todos comprendían que acababan de presenciar algo irrepetible.

El nacimiento de un nuevo campeón.

La consagración definitiva de una generación extraordinaria.

Y el último acto mundialista del futbolista que durante casi dos décadas hizo creer al mundo que todo era posible con un balón en los pies.

COMPARTE ESTA INFORMACIÓN
Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deportes

Nico entrega la medalla de campeón a su madre; “Ella se la merece más que yo”

Published

on

COMPARTE ESTA INFORMACIÓN
Continue Reading

Deportes

España regresa con la Copa del Mundo; el Airbus de Iberia aterriza con los campeones

Published

on

COMPARTE ESTA INFORMACIÓN
Continue Reading

Deportes

La broma del siglo: Piloto español hace creer a argentinos que ganaron el Mundial (Vídeo)

Published

on

COMPARTE ESTA INFORMACIÓN
Continue Reading

NOTICIAS