
Naco, Son.- Familiares de Luis Arturo Ozuna Vázquez, de 53 años, denunciaron que Grupo México y Ferromex no han establecido contacto con ellos ni ofrecido apoyo para cubrir los gastos médicos derivados de la intoxicación que sufrió tras el derrame de hidrosulfuro de sodio ocasionado por el descarrilamiento de un tren en el municipio de Naco, Sonora.
El estado de salud de Ozuna Vázquez se agravó en las últimas horas, por lo que fue ingresado a terapia intensiva, donde será intubado, informó su hermano, Jesús Ozuna, quien aseguró que la familia ha tenido que gestionar por su cuenta la atención médica desde el accidente ocurrido el pasado 25 de julio.
“La empresa no se ha acercado con nosotros, ninguna persona ha preguntado por la salud de Luis Arturo. Lo han atendido porque nosotros hemos insistido en los hospitales; la empresa absolutamente no se ha acercado a nada”, afirmó.
Los familiares exigieron que Grupo México asuma de inmediato los costos de la atención médica, cubra los gastos presentes y futuros derivados de la intoxicación y responda por las afectaciones que el derrame pudiera causar a las personas expuestas al compuesto químico.
Asimismo, solicitaron que el consorcio garantice el traslado de Luis Arturo a un hospital privado de alta especialidad, ya sea en Sonora o en otra entidad del país, al considerar que su condición clínica requiere atención médica especializada.
Mónica Vázquez, prima del paciente, sostuvo que su familiar no debería enfrentar obstáculos para recibir el mejor tratamiento posible.
“Mi primo no tendría por qué estar batallando por una atención digna. Debería estar en los mejores hospitales privados del estado o del país. Es una injusticia muy grande para él y para toda la familia”, expresó.
Además del caso de Ozuna Vázquez, habitantes del ejido Cuauhtémoc reportaron síntomas como dolor de cabeza, náuseas, dolor abdominal y dificultades respiratorias tras el incidente. Entre ellos se encuentran Evangelina y Manuel Vázquez, ambos de alrededor de 70 años, quienes demandaron que las autoridades mantengan un seguimiento permanente de la salud de la población expuesta.
El accidente ocurrió la noche del 25 de julio, cuando un tren de Ferromex descarriló y derramó más de 70 mil litros de hidrosulfuro de sodio en el ejido Cuauhtémoc, municipio fronterizo de Naco. Las lluvias registradas esa noche arrastraron el químico hacia un arroyo de la región, incrementando el riesgo de contaminación.
Tras el incidente, las autoridades implementaron un monitoreo ambiental, un cerco de vigilancia epidemiológica y brigadas de atención médica en la comunidad, mientras continúan las investigaciones para determinar las causas del descarrilamiento y evaluar el impacto ambiental y sanitario del derrame. #Firmasmx