
Xalapa, Veracruz .- La creciente introducción y comercialización de huevo proveniente de Estados Unidos en el mercado mexicano encendió las alarmas de la industria nacional. Productores del sector advirtieron que esta situación no solo genera un severo quebranto económico a las granjas locales, sino que también representa un riesgo potencial para la salud de los consumidores debido a la pérdida de la cadena de frío durante su distribución.
Jorge García de la Cadena Romero, presidente de la Asociación de Avicultores de Tehuacán, denunció que el producto estadounidense ya se distribuye ampliamente en diversas entidades del país, incluyendo a Veracruz, donde es vendido en pequeños comercios, centrales de abasto y tiendas de abarrotes. El dirigente enfatizó que el problema medular radica en las diferencias entre las regulaciones sanitarias de ambos países.
De acuerdo con el representante empresarial, la normativa de Estados Unidos exige lavar y mantener el producto bajo constante refrigeración desde su empaque. Sin embargo, al ingresar a territorio mexicano y ser distribuido de forma convencional, el insumo pierde la temperatura adecuada, lo que acelera su proceso de descomposición y eleva el riesgo de proliferación de bacterias que comprometen la inocuidad alimentaria.
En contraste, García de la Cadena explicó que la industria avícola mexicana opera bajo un esquema de producción fresca y distribución inmediata sin necesidad de refrigeración obligatoria continua. No obstante, al competir con el huevo importado —el cual entra al mercado a precios por debajo de los costos de producción locales—, los avicultores nacionales enfrentan una caída drástica en las ventas y pérdidas financieras considerables.
Ante este panorama, la dirigencia del sector aseguró que el país cuenta con la infraestructura y capacidad técnica suficiente para abastecer la demanda interna de consumo, por lo que calificó de innecesaria la importación del alimento. Finalmente, hizo un llamado urgente a la ciudadanía a verificar la procedencia del producto y priorizar el consumo de huevo de origen nacional y regional para garantizar frescura y respaldar a los productores mexicanos.