
- El “brete” diplomático y judicial tiene que ver con investigaciones de los tribunales de Estados Unidos, pero en México, la FGR ya le pisa los talones.
Cancún, Q. Roo.— Un verdadero terremoto político sacude al paraíso caribeño. Ana Paty Peralta, la alcaldesa morenista de Cancún, acaba de recibir un golpe fulminante desde Washington que la coloca directamente en el radar y el ojo de los tribunales de Estados Unidos: el gobierno estadounidense le ha revocado la visa, un castigo que también alcanzó a su esposo y a su suegro.
Con este revés diplomático y judicial, Paty Peralta se presenta como “compañera del mismo dolor de Andy López Beltrán”, sumándose al grupo de figuras vinculadas a la cúpula de Morena bajo escrutinio de agencias estadounidenses. La guillotina migratoria de EU representa un nuevo elemento de presión en torno a la alcaldesa.
Huachicol, aduanas y la sombra del Cártel de Sinaloa
El retiro de los documentos migratorios, cuyos motivos Estados Unidos mantiene bajo reserva, constituye otro elemento dentro del escenario de señalamientos que rodea a la funcionaria. En México, la Fiscalía General de la República (FGR) aparece en las versiones sobre investigaciones relacionadas con posibles operaciones de contrabando de hidrocarburos.
Las pesquisas referidas en los señalamientos apuntan al ingreso ilegal de más de 18 millones de litros de combustible mediante 163 ferrotanques. Estas operaciones habrían ocurrido durante la gestión aduanera del exfuncionario federal Rafael Marín Mollinedo.
La trama también incluye señalamientos sobre presuntos contactos con operadores del Cártel de Sinaloa; sin embargo, tales acusaciones no equivalen a una responsabilidad penal acreditada y corresponderá a las autoridades determinar si existen elementos para proceder.
Saqueo a las arcas rumbo al 2027
Las indagatorias mencionadas también apuntan al manejo de recursos públicos del municipio de Benito Juárez, donde se investiga un presunto desvío de recursos que, según los señalamientos, podría estar relacionado con intereses políticos rumbo a las elecciones de 2027.
Mientras la FGR determina si existen elementos para una eventual judicialización, Ana Paty Peralta enfrenta un escenario político complicado. La cancelación de la visa —siempre que sea confirmada oficialmente por las autoridades estadounidenses— añade presión a una administración ya rodeada de cuestionamientos.
Las acusaciones y versiones señaladas deberán ser acreditadas por las autoridades competentes antes de establecer responsabilidades.