
- Entre blindados, maniobras contra emboscadas y promesas de paz, Eduardo Ramírez conoció desde el asiento del copiloto una parte del entrenamiento policial.
LLANO SAN JUAN, Chiapas.— El vehículo se inclinó bruscamente. Desde el asiento del copiloto, el gobernador Eduardo Ramírez soltó una expresión que no necesitó explicación técnica:
—¡Ta madre, sí se siente!
Llevaba puesto el uniforme de la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal, la corporación creada por su Gobierno para enfrentar a los grupos criminales. Aquella vez le correspondió experimentar una maniobra desde adentro, con la impresión de que el vehículo táctico podía terminar volcado.
A su lado estaba Óscar Aparicio Avendaño, secretario de Seguridad del Pueblo, encargado de explicar las capacidades de los agentes y de sus equipos. Según el funcionario, la distribución del peso mantiene estables esas unidades.
—Son vehículos de última generación, señor gobernador, que usted nos ha dotado.
La corporación dispone, dijo, de 50 vehículos tácticos ligeros.
La demostración se desarrolló en las instalaciones de la Secretaría de Seguridad del Pueblo, en Llano San Juan, durante la grabación del segundo episodio de la segunda temporada de Platicando con el Jaguar. El recorrido llevó al mandatario de los vehículos terrestres a un helicóptero Black Hawk, desde el cual participó en una persecución simulada.
Hubo ejercicios de respuesta a agresiones armadas y maniobras para escapar de emboscadas. Una de ellas tiene nombre de letra: “la jota”. En el terreno, forma parte del entrenamiento para salir de una situación en la que detenerse puede costar la vida.
Aparicio fue desgranando las cifras: unos 850 elementos, formación policial básica, al menos un año de antigüedad y seis meses de adiestramiento especializado para incorporarse al grupo.
También ofreció un dato sobre la selección: de 120 aspirantes de una generación, solamente 18 concluyeron el entrenamiento. El proceso, explicó, incluye pruebas físicas, supervivencia y operaciones especiales.
La exhibición comprendió unidades de reacción anfibia, buzos tácticos y un dron que, según el secretario, alcanza 100 kilómetros en línea de vista y dispone de una cámara capaz de reconocer rostros y matrículas a distancia.
Ramírez fijó entonces su propósito:
—Vamos a hacer de la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal el mejor grupo táctico a nivel nacional.
Sobre esa aspiración pesa un antecedente. En junio de 2025, integrantes de la corporación ingresaron a Guatemala durante un enfrentamiento. El Gobierno del país vecino protestó por la violación de su soberanía y la presidenta Claudia Sheinbaum reprochó la incursión: las fuerzas mexicanas, sostuvo, no podían entrar en otro territorio y los responsables debían ser sancionados. Ramírez defendió públicamente a los Pakales durante aquel episodio.
En esta demostración, el gobernador aseguró que su administración ha triplicado la inversión en seguridad y mejorado los salarios policiales. Vinculó esas remuneraciones con el propósito de prevenir la corrupción y los nexos con la delincuencia.
—No vamos a escatimar para construir la paz, la tranquilidad de los hogares de Chiapas.
Al concluir, explicó que había vestido el uniforme con respeto y orgullo por las evaluaciones que deben superar sus integrantes.
La jornada dejó una promesa de alcance nacional y una exclamación espontánea. La primera tendrá que medirse en la seguridad de los pueblos. La segunda quedó dicha desde el asiento del copiloto, cuando el vehículo se inclinó y el gobernador sintió “ñañaras” y deseos incontenibles de ir a parar al sanitario.
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