
- El Pentágono fortalece sus bases militares ante posibles interrupciones de servicios esenciales, mientras Europa y Japón promueven reservas domésticas. No existen pruebas de una amenaza internacional inminente.
Washington, Estados Unidos.— Estados Unidos, Reino Unido, la Unión Europea y Japón refuerzan sus estrategias de preparación ante emergencias militares, cibernéticas y naturales, con especial atención al suministro eléctrico, las comunicaciones y el abastecimiento.
El Pentágono fortalece su autonomía militar
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, presentó el 30 de septiembre el programa FORTRESS America, que contempla generación eléctrica independiente, reservas estratégicas y protección cibernética para garantizar la operación de instalaciones militares durante crisis prolongadas.
Informaciones especializadas mencionan una autonomía de hasta 90 días, plazo pendiente de corroboración oficial.
Exdirectivo del FBI recomienda almacenar provisiones
Dan Bongino, exdirector adjunto del FBI, recomendó el 26 de octubre almacenar alimentos, agua, baterías y equipos de emergencia para periodos de hasta 30 días.
Sus declaraciones fueron personales y no constituyen una alerta oficial estadounidense.
Europa recomienda reservas para 72 horas
El gobierno británico anunció el 22 de octubre la campaña Be Ready, que promueve reservas domésticas para tres días.
La Comisión Europea mantiene desde marzo de 2025 una estrategia similar, con 30 acciones preventivas frente a conflictos, ciberataques, desastres y fallas de infraestructura.
Japón recomienda suministros para una semana
Las autoridades japonesas aconsejan disponer de provisiones para un mínimo de tres días, preferentemente siete, ante terremotos, tsunamis y otras contingencias.
¿Existe una amenaza internacional inminente?
Aunque estas iniciativas coinciden en la necesidad de fortalecer la preparación, no existen pruebas verificadas de una alerta internacional coordinada, una guerra próxima o un apagón mundial anunciado.
Las medidas reflejan una mayor preocupación por la seguridad energética, la infraestructura crítica y la protección civil, pero prepararse para una emergencia no significa que exista una catástrofe inminente.