
- ‘Voces Vivas’: el proyecto multicultural que reúne a mil niños de 28 estados para salvar las lenguas originarias.
Ciudad de México.- La preservación del patrimonio lingüístico inmaterial de México sumará un hito determinante con la realización de la segunda edición de la Fiesta de Culturas Comunitarias ‘Voces Vivas’. Organizado por la Secretaría de Cultura federal, este encuentro de carácter nacional se alista para tomar la explanada del Zócalo capitalino este sábado 7 de noviembre, en una jornada orientada a contrarrestar el desplazamiento de las lenguas indígenas mediante la práctica artística infantil.
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel, detalló las metas operativas de la convocatoria, resaltando el alcance territorial obtenido para este ciclo. La presencia de más de mil jóvenes ejecutantes pertenecientes a 181 municipios de 28 entidades federativas evidencia la articulación de una red de formación comunitaria que utiliza la música y la literatura oral como vehículos pedagógicos de resistencia cultural frente a la homogenización lingüística.
Expertos en gestión cultural coinciden en que la estrategia de utilizar el canto y la poesía producida por infancias representa un modelo eficaz para la revitalización de idiomas originarios. Al integrar a niños y niñas de diversos contextos rurales e indígenas en un escenario de visibilidad nacional como el Zócalo, se fomenta la transmisión intergeneracional del idioma y se combate la discriminación histórica asociada al uso de lenguas maternas en espacios públicos.
El despliegue logístico para albergar a los contingentes infantiles provenientes de 28 estados contempla escenarios al aire libre y muestras pedagógicas donde los asistentes podrán conocer de cerca los procesos de creación comunitaria. Las delegaciones participantes interpretarán piezas tradicionales adaptadas y composiciones inéditas escritas en sus respectivas lenguas, abarcando desde la región del Norte hasta el Sureste del país.
Con la consolidación de ‘Voces Vivas’, la política cultural del país reafirma la descentralización del trabajo institucional, privilegiando proyectos originados desde la base comunitaria por encima de las bellas artes convencionales. La invitación extendida por las autoridades busca convocar a una audiencia diversa para respaldar el esfuerzo de las infancias que custodian la riqueza idiolectal e histórica del México contemporáneo.