
Ozuluama y Naranjos Amatlán forman parte de una nueva etapa de supervisión y fortalecimiento de los servicios de salud en el norte de Veracruz, donde el objetivo ya no parece limitarse a resolver carencias, sino también a poner orden, aprovechar mejor los recursos y mejorar las condiciones en que pacientes y trabajadores reciben atención.
En el Hospital de la Comunidad de Ozuluama se proyectan diversas obras de mejoramiento. El Gobierno del Estado construirá un almacén y una sala de espera climatizada, equipada con sanitarios y área de cafetería, tomando como referencia el modelo de la Torre Pediátrica de Veracruz.
También se habilitará una cocina industrial propia, con lo que se busca sustituir el servicio subrogado de alimentación, además de realizar mantenimiento preventivo a los equipos de aire acondicionado.
A estas acciones se sumará el respaldo del presidente municipal de Ozuluama, Jorge Luis del Ángel Delgado, quien coordinará trabajos de pintura general para mejorar la imagen y las condiciones del inmueble.
Pero quizá uno de los puntos más relevantes de la supervisión ocurrió en el Hospital de la Comunidad de Naranjos Amatlán, recientemente inaugurado. Ahí no se encontraron faltantes; por el contrario, se detectaron excedentes de material de curación que no corresponden al nivel de atención de la unidad.
La decisión fue corregir el problema desde la raíz: retirar los excedentes y reincorporarlos a la central de distribución en Xalapa, al tiempo que se ajustará desde el origen la asignación de insumos conforme a la capacidad resolutiva y demanda de cada hospital.
Para ello, el personal será capacitado en el Sistema de Administración y Control de Inventarios de Abasto (SACIA), herramienta que permite conocer las existencias de otras unidades y facilitar la redistribución de materiales cuando sea necesario.

Bajo la dirección de Noemí Ramírez Juárez, el hospital presenta buenas condiciones generales, dispone de equipos de aire acondicionado y mantiene operativa su cámara fría, indispensable para conservar medicamentos que requieren refrigeración.
La supervisión contó con la participación del coordinador estatal del IMSS-Bienestar en Veracruz, Roberto Ramos Alor, y del jefe de Atención a la Salud de la Coordinación Estatal, Raúl Adrián García Taylor.
La lectura de fondo es clara: no basta con inaugurar hospitales; hay que mantenerlos, equiparlos, abastecerlos correctamente y garantizar que cada recurso llegue al lugar donde realmente se necesita. En materia de salud, ordenar el inventario, mejorar las instalaciones y dignificar las áreas de atención también significa atender mejor a la población.
Porque un hospital no se mide únicamente por sus paredes nuevas, sino por la calidad y oportunidad de los servicios que ofrece a quienes llegan buscando atención.
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