
Raúl Domínguez/Firmasmx
En el norte de Veracruz, donde al menos 38 municipioshan sido severamente afectados por lluvias intensas, con comunidades incomunicadas, daños a viviendas y familias desplazadas, la ingeniera Rocío Nahle Garcíaenfrenta su primer gran reto como mandataria estatal. Y lo ha hecho con un sello distintivo: el de una gobernante de territorio, de botas puestas, con un discurso de cercanía que no se queda en las palabras.
✅ Una Gobernadora de territorio…
Desde las primeras horas de la crisis, Nahle ha evitado el refugio cómodo del escritorio. Ha realizado sobrevuelos, recorrido zonas inundadas como Álamo, Poza Rica y Coatzintla, instalado puestos de mando en el terreno y coordinado personalmente las acciones interinstitucionales.
Su presencia activa es tanto operativa como simbólica. Por un lado, acelera la respuesta institucional; por el otro, comunica algo poderoso: “Estoy aquí con ustedes.” En tiempos de crisis, eso marca la diferencia.
🤝 Ayuda humanitaria, la prioridad
Su gobierno ha activado los principales protocolos: Plan DN-III-E, Plan Marina, Plan Tajín, además del Comité Estatal de Emergencia. A través de estos mecanismos, se han montado puentes aéreos, desplegado plantas potabilizadoras móviles, y distribuido apoyos directos: despensas, cobertores y comidas calientes. La fuerza de tarea incluye a la SEDENA, Marina, Guardia Nacional, así como cuerpos de Protección Civil estatales y municipales.
Con 17 albergues activos y casi 2,000 personas atendidas, el enfoque no ha sido solo logístico, también ha sido humano. Nahle ha estado allí para escuchar, entregar ayuda en mano, y responder preguntas cara a cara. Qué fácil habría sido coordinar desde Palacio de Gobierno, pero no: fiel a su compromiso de campaña, su gobierno es a ras de suelo.
Esta narrativa de “trabajo extremo y cercanía con el pueblo” es un activo político poderoso, especialmente en un Veracruz rural y fragmentado, donde la desconfianza institucional es parte del paisaje.
🤔 Pero… ¿Y después?
Es aquí donde sus adversarios se frotan las manos, suponiendo erróneamente la inexistencia de un plan post-emergencia que pondría en riesgo su capital político. Sin embargo, paralelamente a la atención primaria, su gabinete–lejos de los reflectores– ya se encuentra en territorio evaluando los daños a la infraestructura en todos los rubros: comunicaciones, salud, agua potable, electricidad y educación. Así que aquellos que busquen puntos ciegos, se van a topar con pared.
Con los censos en mano y los diagnósticos concluidos por cada una de las secretarías de despacho, con toda certeza y transparencia, la jefa del Ejecutivo habrá de iniciar la reconstrucción.
📉 Comparaciones inevitables
Aunque parezca imprudente, la comparación es natural. En el caso del huracán Otis en Guerrero, Evelyn Salgado fue criticada por una respuesta tardía y poco articulada. En contraste, Nahle se ha mostrado activa, coordinada y empática.
Frente a otras figuras como Delfina Gómez, en Estado de México, quien ha optado por campañas preventivas pero con menor presencia en campo, Nahle se posiciona como una ejecutiva de acción directa, superando –sin lugar a dudas– la primera prueba del agua.
💬 Una gobernadora de calle, no de oficina
Rocío Nahle ha demostrado en esta emergencia que es una gobernadora de calle, no de oficina. En los momentos más duros, ha estado presente con rapidez, determinación y cercanía. Eso es valioso.
Una emergencia no se mide solo por las imágenes de un gobernante sumergido en el agua para ganarse espacios en la prensa. El verdadero reto es demostrar liderazgo y resultados, con obras que perduren cuando el lodo se seque. Y es allí donde, indudablemente, Rocío Nahledemostrará con maestría su amor por Veracruz.
Con una reconstrucción transparente, la jefa del Ejecutivo habrá de demostrar que, ante la fuerza del agua, existe un liderazgo a prueba de fuego.
💧 El agua se va… pero la memoria del pueblo veracruzano, jamás